Cala dell’Acqua debe su nombre a la gran cantidad de huecos excavados en la roca por donde se filtra el agua. Se puede llegar allí, además por mar, también por tierra a través del único acceso al mar que hay en la localidad de Le Forna. Si no tienes barco propio, desde el puerto de Ponza sale un servicio de lanzadera que te lleva a los anclajes en 45 minutos de travesía.
Durante unos 50 años, hasta 1975, la zona se utilizó mucho para la extracción de minerales de un rico yacimiento de bentonita y caolín. Si vas andando a pie, con un breve y bonito paseo llegas al Fortín que domina Punta Papa, construido en la antigüedad para garantizar la defensa de los alrededores. Debajo de este promontorio se encuentra la Cueva de Zia Teresa: cuenta la leyenda que, hace tiempo, un presidiario escondió allí un tesoro de gran valor.
También en Punta Papa, a 20 metros de profundidad, yace el pecio de un pequeño buque de transporte inglés. De casco plano, naufragó y quedó destrozado por una explosión durante la Segunda Guerra Mundial debido al mal tiempo y a una avería en los motores. Para encontrar el pecio, que está partido en dos, basta con fijarte en un peñón que sobresale cerca de la punta. La popa del pecio, que aún está intacta, se encuentra justo hacia el interior de Cala dell’Acqua.
Con un breve paseo en barco puedes llegar a los faragliones de Lucia Rosa, que deben su nombre a un triste suceso que salió en las noticias. A finales del siglo XIX, la tal Lucia Rosa se tiró desde los acantilados porque estaba destrozada por no poder casarse con un campesino pobre. La historia es trágica, pero las vistas son impresionantes.
Cala dell’Acqua es pequeña, pero muy concurrida. Se caracteriza por los colores claros y suaves de sus rocas y su arena, y está situada en el lado oeste de la isla: esto hace que Cala dell’Acqua pueda disfrutar de los últimos y evocadores rayos de sol de la puesta de sol.
Dentro del anclaje, hay un buque cisterna amarrado a la fonde, que es imprescindible para garantizar el suministro de agua a la isla. Antes había un embarcadero de hierro, pero el paso de los años y las marejadas lo han ido destruyendo poco a poco.
En Cala dell’Acqua no hay amarres seguros y no se garantiza ningún tipo de servicio. Cerca de allí, hay un embarcadero seguro a unos 200 metros al sur de Punta Papa, donde el fondo marino alcanza una profundidad de casi 18 metros. Al sur-sureste de ahí, a unos 100 metros de la costa, hay otro anclaje, esta vez para embarcaciones pequeñas; aquí la profundidad es de 5 a 6 metros.
En abril de 2015 se celebró una reunión de servicios sobre el puerto deportivo de Cala dell’Acqua. Durante esa reunión se puso de manifiesto la necesidad de diseñar y construir un puerto deportivo en Cala dell’Acqua. Esto no solo supondrá un aumento considerable del turismo náutico, con las consecuencias que ello conlleva para el desarrollo económico; de hecho, la construcción de un puerto deportivo contribuirá a la recuperación medioambiental y a la rehabilitación de la zona donde se encuentra la antigua mina Samip, totalmente abandonada a su suerte tras su cierre en 1975.