El anclaje de Pollara: un espectáculo de naturaleza y evocadoras puestas de sol.
Por debajo de Punta Perciato en el Nord Ovest de la isla de Salina hay una espectacular ensenada con altos acantilados y una playa negra llamada Cala de Pollara.
El anclaje está en el rincón más bonito de la isla, lejos de las zonas urbanizadas, al oeste del centro de Malfa. Desde aquí puedes ver lo que se considera una de las puestas de sol más bonitas del mundo.
La playita, que antes era más ancha, hoy se ha reducido a una estrecha franja de guijarros, aunque eso no le quita nada al encanto de esta cala tan bonita. A lo largo de la costa crecen arbustos de hoja perenne típicos de la maquia mediterránea, entre los que destaca el alcaparro, que crece de forma silvestre por casi toda la isla.
La bahía de Pollara está dentro de un cráter prehistórico, que en la antigüedad se partió en dos por un derrumbe. La parte que se mantuvo intacta es aquella sobre la que hoy se asienta el pueblo de Pollara, mientras que la otra mitad se hundió en el mar.
Es aconsejable fondear en el centro de la pequeña ensenadacasi frente al pueblo y fondear entre la Punta y el Faraglione, en un fondo rocoso a 7 metri de agua. Los anclajes ofrecen refugio frente a los vientos del este, aunque no es lo ideal si hay oleaje. Como en todos los anclajes de las Islas Eolias, el viento puede ser muy variable, así que hay que estar muy atento a las previsiones meteorológicas y estar preparado para cambiar de anclaje si el viento cambia de dirección. Si hace buen tiempo, la rada de Pollara sigue siendo el lugar ideal para fondear en verano, rodeado del sugerente paisaje de las islas Eolias.
La bahía de Pollara ofrece unas vistas panorámicas de la vertiente occidental del archipiélago realmente espectaculares. Desde los anclajes, de hecho, se ven a lo lejos las islas de Filicudi y Alicudi, precedidas por el peñón que delimita la bahía. A lo largo de la costa, hacia el norte, enseguida te encuentras con el sugerente peñón de Punta Perciato, con su característica forma arqueada que recuerda a la trompa de un elefante. Al sur de la ensenada de Pollara, bordeando la costa salvaje que cae a picado sobre el mar, llegas al pueblecito de Rinella.
Por último, en pleno centro de la bahía se encuentran las evocadoras cabañas de los pescadores del pueblo de Pollara, a las que se puede llegar desde tierra por un sendero dedicado al inolvidable Massimo Troisi. De hecho, la ensenada de Pollara fue el escenario de algunas de las escenas más conmovedoras de la película *Il Postino*, de Troisi, entre ellas las charlas entre el cartero y el poeta Pablo Neruda y la inolvidable grabación de los sonidos del mar.
