Lugar de desembarco de embarcaciones e instalación portuaria del municipio de Maratea, situado en la ladera occidental del monte San Biagio, el puerto deportivo de Maratea está formado por dos grandes muelles, doblados en ángulo agudo hacia la costa.
El nombre «Porto» aparece en Maratea al menos desde el siglo XXVIII, época en la que no había ninguna infraestructura portuaria, sino solo un embarcadero, que, por cierto, era peligroso para cualquier barco en invierno. En 1962 se terminó la primera fase de la construcción del puerto moderno. En 1987 sufrió daños muy graves a causa de un maremoto.
Es el primer puerto italiano dirigido por una mujer y, hoy en día, es un reconocido destino turístico del golfo de Policastro. Es punto de llegada y de partida de numerosas embarcaciones y, en cualquier caso, una parada imprescindible para todos los que disfrutan al máximo del mar. El puerto deportivo de Maratea nació precisamente para convertir lo que normalmente es un simple aparcamiento para embarcaciones en una especie de «puerto-parque» exclusivo en cuanto a comodidad y relajación. Basta con echar un vistazo a la bahía para darte cuenta de lo bien que se complementan la arquitectura y el paisaje. Una nueva forma de disfrutar del mar para quienes aman su aroma y sus colores sin renunciar, por supuesto, al placer de sentirse de verdad como en casa.
Más allá de las embarcaciones, en los últimos años el puerto de Maratea ha ido ganando cada vez más atractivo turístico, sobre todo por su espectacular ubicación y el encanto de la gente que lo visita. Los locales y restaurantes animan las noches, lo que contribuye a convertirlo en el lugar más elegante y concurrido de la «vida nocturna» de todo el golfo de Policastro.
El diseño original del puerto preveía un único muelle grande (el del norte) y otro muy pequeño que separaba la zona portuaria de una playa. En los años 70 se amplió con un nuevo muelle que cerró por completo la playa y aumentó la capacidad para el actual atraque de las embarcaciones.