El puerto deportivo de Sant’Ambrogio está situado al sureste de Punta Sant’Ambrogio, dentro de un complejo residencial. Ofrece amarres para 200 embarcaciones de hasta 22 metros de eslora y cuenta con agua, electricidad y un surtidor de combustible. En el puerto hay un centro comercial y un club náutico. También hay una grúa de 25 T y una rampa de varada.
Dentro del puerto hay un buen refugio. Si el mar está agitado con viento del norte-noreste, entrar se vuelve complicado. Después de las marejadas, la entrada tiende a llenarse de arena. Por la noche, las luces de los muelles se confunden con las de la ciudad, así que es mejor entrar en el puerto durante el día. Una vez dentro, tienes que atracar en el muelle que está cerca de la gasolinera y esperar a que la capitanía te dé instrucciones para amarrar.
A 2,5 km al oeste está Punta Spano, un cabo aislado con una ensenada y frente al cual hay escollos e islotes que hay que sortear con mucho cuidado y cuando el viento esté en calma. Desde la punta sale un sendero que te lleva hasta la Plage de L’Arinella y la torre genovesa que se alza al noreste.
Sant’Ambrogio se encuentra en la región de Balagne, a medio camino entre Calvi e Île-Rousse. La costa es recortada y está cubierta de matorral mediterráneo que llega hasta el borde de una playa de arena blanca. L a región de Balagne, la zona más al norte de Corcega, tiene largas playas de arena, acantilados que se alzan a picado sobre el mar y montañas que llegan hasta la orilla. El entorno natural de la zona te permite hacer excursiones a pie, en bici o a caballo por los senderos que se adentran en la maquia mediterránea.
La Balagne es también una tierra donde se vive con mucha intensidad la identidad cultural corsa, que se puede disfrutar a través de sus numerosos festivales, ciclos musicales y ferias de artesanía. Los productos típicos de la Balagne son la «niellaghja», una variedad local de aceite de oliva, y los «croccanti» de Sant’Antonino.
