El territorio de San Felice al Circeo es un lugar emblemático de la historia de la humanidad, envuelto en el mito del desembarco de Ulises, quien, atraído por la maga Circe, vivió durante mucho tiempo bajo los efectos de la hierba del amor. Esta zona geográfica ya estaba habitada desde tiempos muy remotos, como lo demuestran los restos de hombres prehistóricos que se han encontrado.
Esta zona es un bonito resumen del entorno en el que destaca el promontorio, el único relieve de la llanura pontina, desde cuya cima se disfruta de una vista panorámica completa que abarca la llanura, las montañas, el mar y las islas pontinas. A los pies y alrededor de la montaña reina el verde intenso del Parque Nacional del Circeo.
El promontorio se caracteriza por una costa rocosa que, en su lado sureste, da paso a la playa que se extiende hasta Terracina. Si te gustan las vacaciones en barco y en mar abierto, puedes usar el puerto deportivo, que en verano también ofrece un servicio de lancha rápida a las Islas Pontinas.
El puerto deportivo de San Felice Circeo, bien equipado y acogedor, se convierte en una preciosa postal que puedes admirar mientras estás sentado en alguno de los locales, bares y restaurantes situados al pie de la colina, mirando hacia el mar. Consta de un muelle de oleaje exterior con rompeolas de 580 metros de longitud y un muelle de oleaje interior de 215 metros, con embarcadero y parcialmente equipado para el atraque de embarcaciones de recreo. En la parte oeste hay una serie de embarcaderos, tanto fijos como flotantes, gestionados por la Cooperativa Circeo I, que garantiza el amarre a 380 embarcaciones de recreo de hasta 20 metros de eslora.
En 2014, al final de la verificación de la legitimidad de las concesiones estatales otorgadas a la Cooperativa Circeo I, se dieron las condiciones para activar la anulación de oficio de las mismas concesiones, otorgadas en violación de la directiva del Parlamento Europeo sobre el código de navegación.
Si los visitantes de esta zona mágica prefieren la playa, tendrán mucho donde elegir entre los treinta y cinco establecimientos balnearios en los que tumbarse en la arena o sentarse en una tumbona bajo una sombrilla.
Si te gusta el buceo, puedes bajar hasta los 18 metros de profundidad para admirar la estatua de bronce del Cristo del Circeo, que desde abril de 1992 descansa en los fondos marinos de los Pontinos. O la estatua del Rostro de Cristo, sumergida en 2010 frente a la Gruta de las Cabras. En el puertito también puedes alquilar una barquita para navegar por el promontorio, pasando por la Gruta del Presepe y la Gruta del Calice, y a pocos metros, la Gruta Azzurra, a la que solo se puede entrar cuando el mar está en calma.
La zona del puerto de San Felice Circeo y sus playas cuenta con la Bandera Azul desde 2009 por la limpieza de las playas y los amarres turísticos