A un paso del Parque Natural de la Maremma se encuentra el puerto de Talamone. La localidad del mismo nombre, situada en el extremo más meridional de la cadena montañosa de la Uccellina, en el municipio de Orbetello, es una ciudad muy pequeña, pero a la vez antigua y llena de historia. La ubicación del puerto, única salida natural al mar para las necrópolis cercanas situadas en el interior de los municipios de Orbetello y Magliano, se convirtió pronto en un importante puerto de escala para los etruscos.
En la época romana, además, este embarcadero pasó a desempeñar un papel estratégico para los numerosos pueblos que había por los alrededores. No fue hasta la Edad Media cuando se dotó al puerto de fortificaciones para reducir el riesgo de incursiones y, en caso necesario, defenderlo.
Pero el episodio histórico que dio fama al puerto de Talamone es sin duda el desembarco de Giuseppe Garibaldi, que esperaba la llegada del gran número de participantes que participarían con él en la Expedición de los Mil en marzo de 1860.
Durante el siglo pasado, debido a las dos guerras mundiales, el puerto experimentó periodos de decadencia y sólo después de la guerra se acometieron obras de mejora y ampliación, convirtiéndolo en un puerto turístico moderno y bien equipado que puede admirarse hoy en día.
Este puerto de escala en Toscama se encuentra al oeste del golfo del mismo nombre, en las inmediaciones tanto del centro urbano actual como del promontorio en el que se encuentra el centro original
El pequeño puerto está contenido al norte por un muelle de 60 m de longitud, al sur por un pequeño atracadero de sólo 40 m desde el que también sale un muelle rompeolas de 180 m de longitud con una baliza, a la que habría que añadir otra baliza cerca de la zona portuaria para señalar la protuberancia sur del promontorio de Talamone
Entre el muelle y el pequeño embarcadero se crearon 7 pantalanes flotantes, a los que se añadieron otros 5 al norte de los puertos y el muelle
Está formado por varios amarres situados a lo largo de una serie de muelles y embarcaderos que permiten el amarre de 40 embarcaciones, además de una agencia que también organiza minicruceros de pesca-turismo con sus barcos.
El lecho marino, predominantemente arenoso y fangoso, oscila entre una profundidad de 2 metros en los muelles y 5 metros en la dársena.
La zona portuaria ofrece servicios básicos como estación de combustible, varadero, travelift, grada y servicio de embarcaciones.
La opinión pública local se vio sacudida por la noticia, a finales de 2014, de que el puerto de Talamone corría el riesgo de cerrar debido a la falta de profundidad suficiente para garantizar una navegación segura para las embarcaciones de recreo.
Según una inspección de la oficina marítima local, había que dragar el fondo marino, que estaba muy bajo, para no tener que cerrar al tráfico marítimo el tramo norte del puerto, lo que impediría el amarre de unos cientos de amarres de distintos tamaños, que representan aproximadamente el 70 % del total del puerto. Las repercusiones económicas y sociales en toda la zona serían inevitables, y todo el sector turístico de la baja Maremma también sufriría graves y negativas consecuencias.
